28/09/2023
Hoy quiero contarles una historia. 💚
Hace 4 años, con salimos del taller un poco más tarde de lo habitual, las dos tomaríamos la misma ruta de Transmilenio. Cuando llegamos a la estación, corrimos para lograr tomar la ruta B13 que, como cosa rara, aquella noche iba con poca gente. Nos sentamos y seguimos charlando de todo un poquito, cuando vimos a una perrita que iba paseando de arriba a bajo por el bus, sin collar, ni dueño... la pobre se la pasaba mirando a cada persona (algo parecido a la primera foto), pero no lograba sacar mas que un “tan linda”.
Con notamos que la perrita tenía sed y le quisimos dar agua, pero no quiso tomarla, estaba muy asustada (seguro había sido maltratada). Cuando ya estaba llegando a mi parada, no sabíamos que hacer… la verdad no nos sentíamos capaces de dejarla allí. De las dos, la única que tenía posibilidad de llévala a casa era yo.
El plan era el siguiente: llevarla a casa, bañarla, seguramente quitarle las pulgas, vacunarla y mandarla a operar. Luego le tomaríamos fotos lindas y la pondríamos en alguna página de adopción.
Recuerdo que Beto la recibió super bien, la bañamos, le dimos de comer, etc...el plan iba tal cual lo habíamos pensado. Pero no pasó ni una semana para darnos cuenta ella había venido para quedarse en nuestra casa.
Desde Entonces Laika está con nosotros, regalándonos su delicadeza y su ternura.