07/05/2026
El puente que une a San Pedro Ixcatán con Presidio de los Reyes es mucho más que una simple vía de comunicación: representa la conexión histórica, cultural y espiritual entre dos comunidades enclavadas en la ribera del río San Pedro Mezquital, uno de los ríos más importantes y sagrados del estado de Nayarit.
Desde hace décadas, este puente ha servido como paso fundamental para habitantes indígenas coras (náayeri), campesinos, comerciantes y viajeros que transitan entre ambas comunidades serranas.
Antes de la existencia de estructuras más seguras, el cruce del río era complicado y peligroso, especialmente en temporada de lluvias, cuando el caudal del San Pedro Mezquital crecía considerablemente y aislaba a los poblados.
La región posee una enorme importancia histórica.
San Pedro Ixcatán fue una antigua misión jesuita establecida durante la época colonial, mientras que Presidio de los Reyes surgió como asentamiento relacionado con los antiguos presidios españoles que buscaban controlar y evangelizar la Sierra del Nayar.
Con el paso del tiempo, el puente se convirtió en símbolo de unión entre ambas localidades, separadas físicamente por el río pero ligadas por tradiciones, fiestas religiosas y ceremonias indígenas. Muy cerca del puente se encuentra la formación rocosa sagrada conocida como La Muxatena o Muuchatena, considerada sitio ceremonial para los pueblos náayeri, wixárika y otras comunidades indígenas de la región.
Además de su importancia social, el puente ha sido testigo de numerosos acontecimientos históricos y comunitarios.
La zona cobró notoriedad nacional durante la defensa del río San Pedro contra el proyecto hidroeléctrico “Las Cruces”, impulsado por la Comisión Federal de Electricidad, ya que muchas comunidades indígenas consideraban que afectaría sitios sagrados y su forma tradicional de vida.
Actualmente, el puente sigue siendo una referencia obligada para quienes visitan la sierra nayarita, ya que desde ahí puede apreciarse la belleza del río San Pedro Mezquital y los paisajes montañosos que rodean a San Pedro Ixcatán y Presidio de los Reyes.
También es un punto importante durante festividades tradicionales y recorridos hacia las comunidades indígenas de la región.