Desde siempre he vivido cautivada por la armonía de las formas, el color y el sonido. Muchos momentos de mi infancia los viví escuchando música, al tiempo que con mi caja de colores creaba formas geométricas en mi cuaderno cuadriculado. En la finca cafetera de mis padres conocí la riqueza del cielo estrellado, con el cual me deleitaba creando figuras y observando constelaciones. Fueron los sonidos
de la naturaleza, de los pájaros y gallos al amanecer, los grillos y sapos al atardecer, los que despertaron mi sensibilidad. El agua que corría por la quebrada o la lluvia que caía muchas veces acompañada de truenos y vientos huracanados, alimentaron mis oídos. Tampoco fue ajeno mi despertar visual, gracias a la abundante vegetación del viejo Caldas, ese verde constante de sus cafetales y montanas, siempre adornado por las flores de mil colores y mariposas que por doquier volaban. Fue un ambiente propicio para activar mis sentidos, para sensibilizarme para mas tarde encontrarme navegando entre sonidos e instrumentos sagrados. Con mis padres también aprendi el amor por la música y el arte, pasión que hoy comparte con mi esposo y mis dos hijos, que han si compañeros de camino y un sustento incondicional en mi despertar. Todo esto fue la cuna para lo que hoy en día es mi pasión, crear y facilitar experiencias de sanación a través del sonido. Es además el resultado de un largo camino de sanación, tras habérseme diagnosticado artritis reumatoidea. La búsqueda para recobrar el bienestar tanto físico, mental como emocional, me condujo a explorar y estudiar diversas técnicas de sanación provenientes de diferentes culturas y escuelas. Desde las mas físicas, pasando por la sicología transpersonal, hasta llegar a las mas espirituales y esotéricas. Han sido muchos los maestros y mis aprendizajes, un basto equipaje que dejar y muchas creencias que cambiar. Una gran toma de conciencia y una inmensa dosis de perseverancia me dieron la claridad para darme cuenta que en esta búsqueda, siempre me han acompañado, el sonido, el color y la formas como elementos de sanación. Es así como hoy puede decir que soy un canal de energías divinas, que entrego a través de mi voz, para que pueden ser recibidas por todas aquellas personas que estén dispuestas a abrir su corazón a la sanación y la conexión con la matriz divina. Me certifique como Sound Healer (Sanador con sonido) con Tom Kenyon, investigador, terapeuta, músico, profesor y uno de los sound healers mas respetados hoy en día. Con el aprendí a usar la voz como principal instrumento de sanación, Toning y Chanting (técnicas vocales). A su vez fui iniciada en diferentes linajes de sanación como son, el budista tibetano, egipcio, taoista y chamánico. Aprendí el uso de los cuencos tibetanos y demás instrumentos sagrados del Tíbet. El empleo de instrumentos nativos, la incorporación de los cuencos alquímicos de piedras preciosas y semipreciosas y tuning forks. En Sasana, Asociación de humanismo transpersonal realice el diplomado de Introducción a la psicoterapia centrada en el cuerpo. Me certifique en Reiki unitario o Reiki del sonido, TRE terapia de respuesta espiritual, Registros Akasicos y canalización. He realizado talleres de aprendiendo a comunicarse con los Ángeles, Biodanza, arteterapia y mándalas, así como diferentes técnicas de meditación, ejercicios de bioenergética y yoga han formado parte de mi experiencia.