La Academia de Historia de Bogotá resulta placentero en grado sumo entregar a los estudiosos de nuestra historia y a los aficionados a tan útil y gratificante disciplina, el primer número de este Boletín en cuya amplísima longevidad estaremos tercamente empeñados sus edito¬res contando, por supuesto, con el valioso apoyo y la generosa solidari¬dad de todos nuestros lectores, amigos y anunciadores.
Durante su corta vida (fue fundada en 1988), la Academia de Historia de Bogotá ha puesto en circulación, en atractivas y pulcras ediciones un selecto y apreciable número de obras básicas para el cabal conocimiento de la historia capitalina, que en buena parte se identifica con la nacional Resultado de este indeclinable esfuerzo ha sido la publicación de libros fundamentales que llevaban largos años agotados, así como -de otros nuevos de no menor importancia para el estudio de nuestro pasado his¬tórico Pero no obstante el óptimo balance de estos esfuerzos en el cam¬po bibliográfico, no, hemos querido limitar nuestra actividad a ese terreno sino que sin descuidar la publicación de libros, hemos querido dar forma al presente Boletín periódico, cuyo primer volumen sometemos ahora a la consideración y juicio de nuestros amables lectores. Esta publicación recoge una gran variedad de artículos muy variados en sus concepciones y puntos de vista, pero que presentan el común de-nominador de aportar datos y opiniones que en una u otra forma pueden contribuir al mejor conocimiento, análisis y discusión de los más destaca-dos personajes y las situaciones que componen las diversas etapas de la rica historia bogotana desde las doce chozas alegóricas de 1538 hasta la apabullante megalópolis de hogaño. Igualmente nos anima el propósito de que este Boletín sea para los bogotanos y quienes nos visitan, una guía práctica y valiosa de aquellos incomparables testimonios vivos de nuestro pasado que son los museos, los archivos y los templos que albergan algunas de las más deslumbrantes joyas del barroco que con tanto vigor y originalidad floreció en Hispanoa-mérica durante los siglos coloniales. Por otra parte, la Dirección de este Boletín no quiere llegar al final de las presentes líneas sin hacer llegar, a nombre de todos los miembros de la Academia, un sincero tributo de reconocimiento a su presidente, doc¬tor Alvaro López Pardo por su noble y brillante ejercicio como presidente de nuestra institución, el cual ha sido decisivo en la buena marcha de la misma y en la firmeza con que hoy encamina sus pasos hacia un futuro pleno de las más positivas y brillantes realizaciones.