25/09/2026
Pasé ocho años de mi vida entre cultivos celulares, tubos de ensayo y microscopios. De aquella etapa me quedó una pasión que, veinticinco años después de cambiar de trayectoria, sigo alimentando a diario: la biología celular.
Sigo leyendo Nature, Science, Cell y unas cuantas revistas más de referencia. Supongo que, después de tantísimas horas mirando células, proteínas, membranas y estructuras al microscopio, algo tenía que quedar en el subconsciente.
Y quizá por eso, cuando me pongo a improvisar en el taller, algunas de mis joyas terminan teniendo un sospechoso aire biológico. Esta, por ejemplo, podría ser simplemente una combinación de formas y colores que surgió sin más. Pero….. también podría ser —con un poco de imaginación y bastante licencia científica— la fracción constante de una inmunoglobulina unida a su ligando.
No digo que lo sea. Ni siquiera digo que se le parezca demasiado….. jajajaja‼️