10/10/2026
Se dice que los cuencos tibetanos te eligen por su sonido, como si hubiera una vibración particular que resonara contigo de una forma que los demás no consiguen.
No es que exista una regla científica o espiritual universal que lo demuestre, sino una forma bonita de entender la conexión que sentimos con ellos: a veces, un sonido nos transmite calma, otro nos emociona y otro nos hace sentir algo difícil de explicar.
La idea es que no siempre eliges el cuenco más bonito, sino aquel cuyo sonido te hace sentir algo por dentro. 🤍
Si estás buscando uno, puedes probar a escuchar varios y observar cuál te hace sentir más en calma, cuál te emociona o cuál sientes que te invita a quedarte escuchándolo.
Hoy nos visita Pau, para incorporar uno en sus prácticas.