01/07/2020
SI ESTO ES CÓRDOBA, yo no soy Córdoba.
El intervencionismo de lo público en lo privado no es ninguna novedad, especialmente cuando recibimos noticias de lo que pasa en selvas comunistas como la de Cuba, China, Venezuela, etc. La novedad se produce cuando la noticia proviene de tu país, de tu propia ciudad o tu propio ayuntamiento.
¿Se imagina usted que el gobierno municipal decidiera montar hoteles y restaurantes a “CERO EUROS” financiados con dinero público, ese que sacan de tu bolsillo a base de tasas e impuestos?
Se echarían las manos a la cabeza, ¿verdad?. Y se preguntarían qué será de los pobres empresarios y trabajadores de aquellos hoteles y restaurantes que tuvieron la estúpida ocurrencia de tarifar sus servicios. Y se responderían: seguramente acabaran todos de vacaciones con sus familias en La Mi**da Bitch.
Pues bien, dentro de un infausto sector turístico, gracias a la pandemia y sus gestores, y cuando se avecina la temporada baja en nuestra ciudad el ayuntamiento de Córdoba -informa la prensa local- pone en marcha un programa de visitas turísticas que ofrece “servicio gratuito de guías”, de Jueves a Domingo, durante los meses de Julio y Agosto.
Ya pueden imaginar la cara de imbecil que se le queda a un guía turistico como yo, autónomo asfixiado entre los gastos fijos y la ausencia fija de clientes, cuando ve que su propio ayuntamiento te coloca en el mercado un competidor imbatible, pagado con dinero público para ofertar visitas gratuitas.
Aquellos que pensamos que este trabajo tiene un valor y un precio a pagar; que nos sentimos profesionalmente agraviados por quienes están convirtiendo al guía en un “gorrilla turístico” que pone la mano pordioseando la buena voluntad del cliente; ahora, además, tenemos que soportar que nuestro propio ayuntamiento se “agorrille” y acabe con el poco mercado que nos queda.
Pero, en fin, políticas como éstas son viejas como el mundo. Lamentablemente nada aprenden quienes deberían saber que a nada bueno conducen salvo a dar carta de naturaleza a la clandestinidad y a la prevaricación.
En definitiva, tan sólo quiero decir que si esto es Córdoba, YO NO SOY CÓRDOBA.