Paula Orfebres, es una empresa familiar creada en 1980 y que debe su nombre a su fundador Francisco de Paula Ruiz Barranco, quién con gran esfuerzo, sacrificio y mucho tesón ha ido haciendo de su oficio su pasión, dejando actualmente en manos de sus dos hijos Rafael y Araceli Macarena su obra más preciada. A lo largo de su amplia trayectoria profesional, Francisco de Paula se ha ido forjando así m
ismo, consiguiendo que un pequeño taller que comenzó en solitario allá por los años 80, se convierta en un taller de referencia nacional en el mundo de la artesanía religiosa que a día de hoy ocupa a dieciséis personas. Los orígenes de este taller son humildes, pero constantes, donde cada paso ha sido firme y seguro, con la incorporación paulatina de personal cualificado para cada una de las fases del proceso productivo, la ampliación de las instalaciones iniciales hasta contar hoy con más de 1200 m2 dedicados exclusivamente a tratar de forma totalmente manual el metal, hasta convertirlo en una obra de arte. Todo el proceso de transformación y ejecución se realiza íntegramente en las instalaciones ubicadas en Lucena-Córdoba, para lo cual se ha desarrollado un procesoen línea en el que cada puesto de trabajo requiere una formación específica que no puede ser desempeñado por otra persona que no sea un profesional del oficio. Además y como valor añadido, cuentan en sus propias instalaciones con “baños” de oro y plata, analizados mensualmente por un químico independiente que certifica que se poseen los valores necesarios para otorgar al metal un chapado de plata y un baño de oro de 24 kilates. Otra particularidad de la empresa, es su amplia red comercial desarrollada a lo largo de los últimos años y en continuo proceso de aprendizaje, con la principal misión de llevar los talleres hasta el cliente, visitándolo, atendiendo sus necesidades, realizando la entrega del trabajo y su posterior seguimiento, fomentando una relación de confianza y seguridad que perdura a lo largo de los años logrando afianzar a los clientes generación tras generación. No existe mejor forma de mostrar el arte que enseñándolo, es por ello, que dentro de sus instalaciones cuentan con una exposición permanente de piezas de orfebrería terminadas donde se pueden apreciar los acabos, la perfección del cincel y el brillo del oro y la plata sobre el metal.