18/06/2026
A veces la vida nos pone delante de caminos que nunca habríamos elegido.
Un diagnóstico.
La incertidumbre.
Los días en los que seguir adelante parece más difícil de lo habitual.
Este encargo nace de una de esas historias.
De la fuerza de quien decide no rendirse.
De quien, aunque la vida le rasgue la ropa y le ponga obstáculos en el camino, sigue encontrando motivos para subir un peldaño más.
Y de esa luz que, a veces, nos espera al final del día y nos recuerda por quién merece la pena seguir luchando. En este caso, una hija. 🧚🏻♀️✨
Porque la enfermedad nunca la afronta una sola persona.
También la viven quienes acompañan, esperan, sostienen y están presentes en cada paso.
Por eso, en la base de la escalera, también quise dejar un pequeño guiño a la persona que me encargó la obra. Un detalle discreto para recordar que, muchas veces, la fuerza que necesitamos está precisamente en quienes caminan a nuestro lado.
Gracias por la confianza que seguís poniendo en mis manos para dar forma a sentimientos que, muchas veces, son difíciles de expresar con palabras.