14/10/2026
Esta pulsera, cuya adquisición data aproximadamente de 1945, nos llegó oscurecida por el tiempo, la polución, y el uso continuado.
Su propietaria quería regalársela a su nieta para su boda. Solo ha hecho falta un buen pulido (pieza a pieza y manual, eso sí) para que luzca mejor, incluso que el primer día.
Lo dicho, el Oro es incomparable.