15/10/2026
Me encanta k duerman en mi cama mis hijas !!!
Carta a los padres que comparten la cama
Te entiendo.
En muchas casas también pasa.
Esta noche volvieron a perder esa pequeña batalla.
Ella se quedó dormida y los niños terminaron con ustedes, ocupando prácticamente toda la cama.
Son casi las doce. Hay cobijas revueltas, cuentos que nadie guardó y cuatro personas acomodándose como pueden.
No estaba planeado.
Simplemente ocurrió.
Como seguramente también te ha pasado.
A veces los mandas a dormir a su cuarto y, horas después, despiertas y alguno ya está junto a ti.
Otras veces ni siquiera alcanzas a dormirte cuando escuchas sus pasos acercándose.
Y seguramente también has escuchado opiniones de todo tipo.
Que debes enseñarles a dormir solos.
Que la cama tiene que seguir siendo un espacio para la pareja.
Que si sigues cediendo, después será mucho más difícil cambiar la costumbre.
Y puede haber algo de razón en todo eso.
Pero también hay algo que probablemente has pensado mientras los ves dormir:
esto no va a durar para siempre.
Un día ya no van a llegar buscando un hueco entre ustedes.
Un día van a cerrar la puerta de su cuarto.
Y quizá entonces recuerdes esas noches en las que dormiste incómodo, con poco espacio y con alguien atravesado sobre tus piernas.
Porque entre el trabajo, los pendientes, las vueltas y esos días que se terminan sin que te des cuenta, estos momentos también son una forma de estar cerca.
No sé si exista una fórmula correcta.
Quizá en tu casa también intentan que cada quien duerma en su cama.
Y quizá algunas noches, como esta, simplemente terminan todos juntos.
Si tus hijos duermen en su cuarto o tu cama termina llena a mitad de la noche, no pasa nada en admitir que a veces, es más uno quien cede.