27/05/2026
Mientras todos recuerdan al Speedmaster… muy pocos conocen la historia del otro reloj que realmente terminó en la Luna.
Apollo 15. Año 1971.
Durante una caminata lunar, el cristal del Omega Speedmaster de David Scott se desprendió. Y en un entorno donde medir tiempos podía ser crucial, quedarse sin cronógrafo no era cualquier cosa.
Entonces hizo algo inesperado:
Usó su reloj personal.
Un cronógrafo Bulova que había llevado de manera privada a la misión.
Ese reloj terminó funcionando sobre la superficie lunar y se convirtió en una de las historias más legendarias —y menos conocidas— de toda la relojería espacial.
Décadas después, Bulova revive esa historia con el Lunar Pilot.
Y honestamente… se siente exactamente como debería sentirse un reloj nacido de la era espacial:
grande, técnico, preciso y con una presencia brutal en muñeca.
No es un homenaje cualquiera.
Es un reloj inspirado en uno de los momentos más improbables de la historia espacial.
Porque algunos relojes no solo marcan el tiempo…
también cuentan historias.
Esta y otras piezas icónicas disponibles en nuestro catálogo.