03/06/2022
La historia es bien conocida del:
Speedmaster Professional, de Omega
Los primeros astronautas que pisaron nuestro satélite, en 1969, llevaban un Omega Speedmaster Professional, que había visto la luz en 1957, pensado para conductores profesionales de coches de carreras (lucía un taquímetro con el que calcular la velocidad media a la que se circula inédito hasta entonces, pues se ubicaba en el bisel, y no en la esfera). Las primeras versiones del Speedmaster incorporaban el Calibre 321, un cronógrafo con rueda de pilares que otras marcas usaron como base en sus movimientos dado su buen rendimiento. Este cronólgrafo ha llegado a nuestros días hecho un clásico reconocible, y sigue sumando constantemente miembros a la familia.