10/05/2026
Hoy veo esta foto y entiendo que no solo estaba esperando a mi hija…
también estaba esperando convertirme en la mujer que soy ahora.
Mientras Layla crecía dentro de mí, también crecían mis sueños, mis miedos, mi fuerza y mis ganas de salir adelante.
Ser mamá me cambió por completo. Me hizo más sensible, pero también más valiente. Más cansada, pero más fuerte. Más vulnerable, pero más decidida.
Recuerdo empezar Guzro con muy poquito, con dudas, con miedo al fracaso y aun así seguir. Porque cuando una mujer se convierte en mamá, entiende que ya no lucha solo por ella… lucha por construir un futuro diferente.
Muchas veces lloré sintiéndome insuficiente, cansada o perdida. Muchas veces pensé que no podía con todo. Pero hoy miro atrás y veo a esa mujer embarazada creando sueños al mismo tiempo que creaba vida… y solo puedo sentir orgullo.
Porque esta foto no habla solo de maternidad.
Habla de transformación.
De una mujer que aprendió a creer en sí misma.
De una mamá que sigue construyendo, sanando y soñando aun en los días difíciles.
Y si algo quiero que otras mujeres recuerden hoy, en este Día de las Madres, es esto:
no tienes que ser perfecta para ser increíble.
No tienes que tener todo resuelto para estar haciéndolo bien.
A veces solo seguir adelante, aun con miedo, ya es un acto enorme de amor.
Feliz Día de las Madres a todas las mujeres que se reconstruyen en silencio mientras cuidan de alguien más. 🤍
— Marifer